Diseñado por un equipo transdisciplinario de académicos de la U. de Chile, permite prevenir y eliminar las caries que se encuentren en estado primario en los pacientes, a bajo costo. Blueremin ya cuenta con una patente en los Estados Unidos, y se encuentra en proceso de obtenerla en la Unión Europea, preparándose para desarrollar pruebas clínicas.

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, las enfermedades bucodentales afectan a casi 3500 millones de personas en el mundo, siendo la caries dental sin tratar en dientes permanentes el trastorno de salud más frecuente. Incluso, más de 530 millones de niños sufren de caries en los dientes de leche.

En este sentido, las enfermedades bucodentales constituyen una gran carga para el sector de salud, siendo la caries dental la enfermedad no transmisible más común en el mundo, teniendo un tratamiento caro, que consume entre un 5 y un 10 por ciento del presupuesto de salud en países industrializados, y siendo una de las mayores razones de hospitalización de niños/as.

Esta enfermedad se produce cuando la placa bacteriana que se forma en la superficie de los dientes, convierte el azúcar libre de los alimentos y bebidas en ácidos que lo destruyen en el tiempo. La falta de tratamientos preventivos y menos invasivos provocan que esta enfermedad sea resuelta con intervenciones a la estructura del mismo diente, reemplazando tejido natural con materiales invasivos, aumentando la probabilidad de perder los dientes, y con consecuencias que involucran un deterioro de la calidad de vida de las personas y su salud en general.

Ante ello, un equipo compuesto por los académicos Mario Díaz-Dosque y Rodrigo Cabello de la Facultad de Odontología, y por Humberto Palza, de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas, ha desarrollado -en un trabajo transdisciplinario- el revolucionario medicamento “Blueremin”, que permite tratar preventivamente y de forma mínimamente invasiva la progresión del avance de este tipo de lesiones, así como remineralizar las piezas dentales.

El profesor Díaz-Dosque explicó que este es “un producto de uso profesional que intercepta el avance y la formación de caries y la desmineralización del esmalte dental, y a diferencia de otros productos similares, no mancha los dientes, logrando inhibir el desarrollo de caries y también eliminarlas si se encuentran en su estadio primario”.

Su fácil aplicación no requiere ni mayor equipamiento ni una técnica compleja, lo que permitiría tener un bajo costo comercial, de manera de ofrecer una alternativa al alcance del sector público para mejorar la calidad de vida de los pacientes de manera masiva, manteniendo la mayor cantidad de tejido natural de los dientes tras el tratamiento.

Consultado por el inicio de esta iniciativa, el académico recordó que hace algunos años, junto al equipo de cariología , “comenzamos a conversar y nos dimos cuenta que se podía hacer un producto que tuviera la capacidad de devolver o evitar la pérdida del mineral en los dientes, y en base a eso generamos las primeras pruebas, que pudimos presentar en el concurso de innovación OpenBeauchef, donde ganamos el primer lugar”, paso que fue crucial para realizar las pruebas in vitro necesarias para desarrollar el producto actual.

El funcionamiento de Blueremin

En términos de su funcionamiento, Blueremin es una formulación líquida que combina la experiencia en el trabajo en complejos metálicos y en nanoestructuras de carbono, aplicando investigación de frontera en materia de ciencias básicas para actuar directamente sobre los agentes que producen las caries con mayor eficiencia que cualquier otro producto.

El profesor Humberto Palza de la FCFM hizo hincapié en que en el caso de Blueremin se aprovecha una experiencia de trabajo de más de una década en torno a materiales anti-microbianos, “con diferentes estrategias para desarrollar materiales que limen o maten organismos, sobre todo bacterias, polímeros, partículas antimicrobianas”. En ese ámbito, agregó, “nos coordinamos con la Facultad de Odontología para enfocar una investigación que permitiera obtener una formulación que ayude a inhibir o matar macroorganismos asociados a las caries”.

Debido a sus características y ventajas comparativas, este innovador producto desarrollado íntegramente en nuestro país, tiene el potencial de lograr gran impacto a nivel global. En esta línea, el profesor Rodrigo Cabello destacó que el fin último de su desarrollo “tiene que ver con colocar en manos del dentista una herramienta para ser más efectivo y con menos costo, aportando a resolver un problema de salud mundial”.

Patentamiento y futura producción

Hace dos años, Blueremin obtuvo la patente N°201602960 en nuestro país y recientemente fue aprobada la patente en Estados Unidos con el número WO2018090156A1, encontrándose en proceso la patente en la Comunidad Europea, lo que marca un hito en este tipo de productos en la Universidad de Chile y en nuestro país.

“En términos bien objetivos, creo que es el primer producto de estas características en la Facultad de Odontología que tiene una patente en EE.UU., y sin lugar a dudas es un producto que en un futuro con mayor desarrollo, va a tener impacto a nivel mundial”, destacó Díaz-Dosque.

Actualmente, el equipo está postulando a proyectos para desarrollar las pruebas clínicas necesarias durante el próximo año, para luego avanzar hacia el diseño de producción.

'; fjs.parentNode.insertBefore(js, fjs); }(document, 'script', 'facebook-jssdk')); }document.getElementById('lfc_button').onclick = function() { var lfc_div = document.getElementById('lfc_comments'); lfc_div.innerHTML = '
'; loadLFCComments(); };